Onésimo… recíbele como a mí mismo. Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta… Te he escrito confiando en tu obediencia…
Filemón 1:10, 17-18, 21
¡Onésimo salió de la cueva!
Regreso por el mismo camino… volvió al sitio de vergüenza y lo puso delante de Dios… dio pasos de obediencia en fe junto a Filemón.
Si él pudo, todos podemos!
#Vertical2016
Tenemos más para ti:
Saliendo de la cueva…